IRINA KIRCHUK

la polideportiva parabólica

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No te gastes

No es exactamente un camino lo que estás siguiendo. Aunque si caminás, cualquier espacio se transforma en uno. Obvio. Siempre te impresionó el olor de las paredes y las distancias en relación a tu cuerpo. Hay paredes que se te pegan como imanes, están demasiado cerca y otras que de tan altas y lejanas te dejan demasiado en el centro.

También es importante atravesar el espacio al caminar. No el espacio espacio, sino el aire. Tu obsesión por el espacio y el aire es otro de los temitas que tendríamos que trabajar. Y eso del centro, sí, también. Vos qué te pensás ¿“el centro del universo”? Se dice así de fácil y pensar que quemaron gente por hablar del centro. Qué loco que hasta Ratzinger se metió en una discusión que empezó en el siglo XVII y le quería dar la razón a la inquisición y no a Galileo. ¿Entendés?

Ah, lo del aire, sí sí. Es una combinación de gases. Ya no me acuerdo cuáles nombraste pero nitrógeno, seguro. De lo que hablabas era de la idea de la resistencia. Porque es como que el menor movimiento ya es resistencia. Pero no del cuerpo sino del aire. Al principio no te explicaste bien. Igual, lo lindo es la idea de resistencia. Después empezaste con lo de la fuerza de arrastre que es distinta a la de movimiento y ahí todo se volvió de nuevo complicado. Lo lindo eran las palabras: resistencia, arrastre. Y después, no sé qué de la fuerza y el movimiento y el peso y la velocidad… No podés dejar de explicar cosas y la cagás porque, al final, te enroscás y ya no disfrutás, ¿entendés? No sé, quédate con la idea de resistencia y listo. O con la de la arrastre.

Como cuando me contaste lo de Bataille. No sé. De chico lo asustaban las formas de las chimeneas de fábrica, con ese humo negro que salía de los tubos para unirse con un cielo inmundo. O cuando el propio Galileo descubrió que la idea de la perfección de Aristóteles era errónea por ver que la luna tenía montañitas o el sol manchas y entonces se armó flor de quilombo porque parece que Aristóteles decía que los cuerpos celestes eran perfectos. Eso es genial. No sé, a veces no se necesita saber nada más, ¿entendés? Con ese datito tenés toda una historia. Sí, es verdad, en un punto, el conocimiento es gente mirando alguna boludez, sintiendo frío o calor, escuchando un ruido, ¿viste? Es como re simple y pensar que, nada, después, sufren un montón, obvio. ¡Claro! Hubo gente que tuvo que adjurar para que no la maten, se suicidan, se exilian, no sé, y pensar que todo salió de eso, un momentito ridículo, mínimo, que te hizo explotar la cabeza.

¿Viste que cuando ves a alguien viendo algo inmediatamente querés saber lo que ve y querés imitar la mirada? Es como cuando escuchás un ruido y todos miran para el mismo lado. Algo así. No es exactamente eso pero… Igual, lo importante es que aunque querés mirar lo mismo nunca es lo mismo. Lo que te interesa es mirar para el mismo lado. Eso es lindo. ¿Viste en la tele cuando muestran al público en un partido de tenis? Las cabecitas se mueven igual siguiendo a la pelota. Sale naturalmente y al mismo tiempo es lo que hay que hacer para seguir el partido y cuando la pelota se detiene ahí entra el caos y las miradas ya se descontrolan. Cada quién mira lo que se le canta o no. No es todo tan consciente, obvio. Vos crees que no hay control en la mirada salvo cuando tenés que seguir la pelotita. Ah y claro, también está el ruido de la pelota en las raquetas y el silencio cuando cae en la red. Eso sí que es una metáfora.

Te gustaría ser capaz de escribir los ruiditos del mundo. No hay nada que no tenga ruiditos, obvio ¡Qué difícil! No, no son las onomatopeyas, son los ruiditos. Sería más fácil hacer un poema que tratar de explicar esto de los ruiditos. Pero se entiende. En todo hay algún ruidito. Eso de que el silencio no existe pero más profundo, más sobre el ruidito. El ruidito de la cosa, algo así. No. Ni te gastes, es re complicado. Es mejor hablar de la imposibilidad del silencio pero, no, vos querés hablar de los ruiditos. ¿Cómo se escriben los ruiditos del mundo? ¿Habría consenso? No, no querés grabar los ruiditos. Querés ser Mayakovski o Baudelaire pero de los ruiditos. No, ni te gastes.

Milagro Carón Tamborenea
Septiembre 2021